Entrada 4: Mi tercera semana en Lima
Esta ha sido una semana extraña. Todos estamos pendientes de las noticias para saber algo más de Ucrania. Pero hay un absoluto silencio. Al parecer, Rusia ha invado Ucrania y ha declarado la ley marcial en ese paÃs. Según ha declarado el presidente de Rusia se ha suspendido el suministro de gas a Europa, se han apagado las centrales nucleares tanto en Rusia como en Ucrania y se han cancelado las comunicaciones al exterior completamente, incluyendo Internet. Además, han echado a toda la prensa extranjera de Rusia (decÃa un reportero de la Fox, quejándose,  que llevaban dÃa encerrados en un hotel de Rusia sin poder transmitir nada al exterior).
Muchos paÃses de Europa del Este también han declarado la Ley Marcial para controlar a sus poblaciones.  Los militares al mando están manteniendo un total y absoluto hermetismo en todo, ya no existe en esa región prensa libre y hasta han metido en la cárcel a un blogero de Rumania por “asustar a la población” y han quitado su artÃculo de Internet.
El equipo de la Organización Mundial de la Salud ha salido disparada de Rusia y se han enviado a los médicos a sus respectivos paÃses. La declaración oficial habla de pánico de la población civil y piden calma y tranquilidad a la población en general ya que no se corre ningún riesgo, es una epidemia focalizada, al parecer,  de una bacteria que tiene sÃntomas parecidos a la plaga neumónica, lo que ocasiona el miedo. Digo al parecer, porque hay un total y absoluto silencio de la enfermedad. Nadie sabe que es, ni como se transmite ni nada de nada.
En Europa, ha habido una reunión de la Alianza Atlántica para analizar las medidas de apoyo que van a proporcionar a los paises afectados. Como medida preventiva, se ha pedido a la Unión Europea la cancelación de todos los vuelos hacia el Este de Europa y Angela Merkel ha comentado que la ayuda humanitaria saldrá desde Alemania.
Laboralmente, ha sido una semana dura, porque me han obligado a vacunarme de fiebre amarilla y otras cosas para que pueda viajar a la selva. Al parecer, mi periplo de las telecomunicaciones va a incluir Loreto y Ucayali, por lo que han aprovechado para inyectarme todo lo que han podido en el Rebagliati.
Asà estamos todos: intentando trabajar mientras una sensación de miedo nos va invadiendo poco a poco. Todos nos dicen tranquilos, que no cunda el pánico, pero verles la cara larga  a los presidentes de Europa al salir de la reunión de la OTAN, es para que todos estemos asustados.













